El 16 de abril de 1959, la Draga 2C se hundió en el río Uruguay y este suceso no fue un hecho menor: a bordo viajaban 12 tripulantes, de los cuales nueve fallecieron (entre ellos el capitán de apellido Rojas), hombres que trabajaban en esas tareas silenciosas pero fundamentales para la vida económica de la región.
Aunque no todos los nombres han quedado registrados con facilidad en fuentes accesibles, hoy se sabe que eran trabajadores del río, acostumbrados a jornadas duras, al barro, al ruido de las máquinas y a ese paisaje que mezcla agua y horizonte.
Una draga es una embarcación especial que se usa para remover sedimentos del fondo del río, mantenerlo navegable, y en esa época el rio tenía una vida portuaria activa.
La dotación contaba con una tripulación conformada por hombres: Pedro Chiche era el primer maquinista; el contramaestre, Pedro Martínez. En el resto de la tripulación revistaban: Teodoro Heredia, Gelós, Alcaraz, Fernández, González, Aguirre, Bravo y Casafuz, entre otros.
En aquella ocasión estaban dragando el canal de acceso al río Gualeguaychú, entre la boya Km. 90 del Uruguay (por entonces fija) que es a la vez, Km. 0 del río Gualeguaychú. Esa madrugada había sudestada y el rio tenía una altura de 7 metros.
Actualmente, resulta tan llamativa esa silueta oxidada asomando entre el agua, como si el tiempo se hubiera quedado quieto ahí, que el Concejo Deliberante de la ciudad declaró a la draga MOP 2C Patrimonio Turístico Cultural Subacuático y Arqueológico Histórico del departamento Gualeguaychú, destacando de ese modo que no es solo es un resto náutico, es parte de la identidad local.

La draga 2 C tenía 53,90 m. de eslora, 10 m. de manga, 2,84 m. de puntal y 2,40 m. de calado, y 716 toneladas de desplazamiento. Fue construida en Londres, U.K.; matricula 738 F, botada en el año 1882 y bautizada en la Argentina con el nombre “Progreso”.
Ubicación: sigue ahí, en el río, visible en ciertos sectores cuando baja el nivel, entre Argentina y la cercanía con Uruguay, como un testigo silencioso del paso del tiempo, como un viaje al pasado que nos invita a reflexionar en conceptos como, trabajo, historia, río y comunidad.
