Los cuidados de las personas mayores ocupa un lugar cada vez más relevante en las familias, las instituciones, el sistema de salud y en las políticas públicas. Es que, progresivamente, la composición de la población ha ido cambiando y cada vez las personas adultas por cuidar son más.
La esperanza de vida aumentó y con ella los cuidados de la salud de larga duración, que requiere una formación y atención especial. Ramas como la gerontología, dentro de las ciencias médicas, son de las más recientes y aún más las que se promueven desde la perspectiva de los Derechos Humanos (DDHH).
Fue recién en 2025 que se aprobó la Convención Interamericana sobre Protección de los Derechos Humanos de las Personas Mayores como forma de subrayar la necesidad de que las sociedades se comprometan con el respeto de la vida, la integridad y la dignidad de las personas mayores y que los Estados lo garanticen a través de sus leyes y políticas.
En ese marco, la promoción de proveedores de prestaciones para cuidados de larga duración y la formación de profesionales aptos se han convertido en una necesidad imperiosa y en una demanda constante.
Cuando un adulto mayor en nuestro entorno familiar pierde autonomía o requiere cuidados constantes ¿a quién recurrimos? Las personas que trabajan cuidando a nuestros seres queridos ¿Cómo se forman? ¿Qué herramientas tienen? Nuestra comunidad ¿cuida a quienes cuidan? ¿valora adecuadamente este trabajo imprescindible?
FORMAR PARA CUIDAR
La Facultad de Ciencias de la Vida y Salud de la Universidad Autónoma de Entre Ríos (Uader) tiene más de tres décadas de trayectoria desarrollando propuestas que guardan relación con las necesidades territoriales de formación, tanto en carreras de grado como en tecnicaturas, profesorados y otras propuestas. En ese marco, en 2024 comenzó a idearse el Curso de Formación Permanente “Cuidadores/as de Personas Mayores”, con la intención de ofertar una propuesta integral, intensiva y accesible, que brinde herramientas a las personas que se desempeñan en esta tarea o desean comenzar a hacerlo.
El curso, aprobado por el Consejo Directivo de la Facultad (Resolución 0376/24) y por el Consejo Superior de la Uader (Resolución 0243/24), se ha dictado en ocho localidades entrerrianas, alcanzando una población de aproximadamente doscientas personas que, en un altísimo porcentaje, se encuentras insertas laboralmente como cuidadoras.
Además, es el único curso de estas características con reconocimiento oficial por parte del Ministerio de Salud de Entre Ríos (Resolución MS Nº3582-24), lo que otorga a los egresados una certificación habilitante para desempeñarse en ámbitos públicos, privados o en domicilios particulares en todo el territorio provincial.
La propuesta brinda herramientas teóricas y técnicas para un cuidado integral que atienda los aspectos físicos, psíquicos y socioculturales de las personas mayores, tanto en casas particulares como en instituciones y organizaciones comunitarias. Su plan consta de 12 módulos formativos, con temas como: rol del cuidador/a, técnicas de primeros auxilios, gerontología, cuidados paliativos, prevención de violencia y maltrato, DDHH y ética profesional, entre otros.
“En una sociedad de la inmediatez, el consumo y la productividad, cuidar se vuelve un imperativo que nos interpela humana y éticamente”
En el caso del departamento Gualeguaychú, nunca se había realizado esta propuesta hasta ahora. El curso comenzará a dictarse el 9 de mayo en la localidad de Aldea San Antonio, municipio que ha articulado la realización total de la propuesta junto con la Facultad de Ciencias de la Vida y la Salud de Uader, y está abierto a personas de todas las localidades aledañas.
La aldea, fundada por inmigrantes de la colectividad de alemanes del Volga, se ha constituido como una referencia en la temática a partir de la obra del geriátrico Colonia de Ancianos San Antonio, una institución fundada y administrada por la Congregación Evangélica San Antonio de la Iglesia Evangélica del Río de la Plata (IERP). Así como por las múltiples acciones desarrolladas desde el área de Cultura del Municipio que buscan poner en valor experiencias e historias de las personas adultas mayores del pueblo.
EL DESAFÍO CONTINÚA
La organización social de las tareas es un desafío persistente y creciente que hay que resolver de manera justa, equitativa y más democrática. Casi todo el trabajo, históricamente, lo hicieron las mujeres en sus grupos familiares. Sostuvieron, con su esfuerzo y dedicación, las condiciones básicas de vida de quienes son más vulnerables. Hicieron posible con su tiempo, el desarrollo laboral y profesional de otros.
En una sociedad de la inmediatez, el consumo y la productividad, cuidar se vuelve un imperativo que nos interpela humana y éticamente.
Aprender a cuidar y acompañar en los tránsitos más sensibles de la vida requiere una formación sostenida en los DDHH. Cuidar debe ser una tarea reconocida cultural y económicamente. Quienes trabajan cuidando deben tener posibilidades de hacer su trabajo en buenas condiciones y prosperar con su labor.
La realización de este curso, de manos de la universidad pública, no resuelve todas las preguntas ni pendientes, pero abre un escenario de debate y formación que cada vez es más urgente.
Información y consultas: cursosyeducacionasa@gmail.com o comunicarse al +54 9 3446 67-4145. Inscripción e información: https://forms.gle/nyDg3ZN1DXcDYqAd8
