¿De qué nos tenemos que hacer cargo los varones? Si yo no mato, no maltrato. Nunca le pegué a una mujer.
Bueno, esa pregunta me la hice hace exactamente 11 años, cuando fui a la primera movilización de Ni Una Menos, laburando, cubriendo la marcha, y vi un cartelito que decía algo así como “háganse cargo a los varones”.
Entonces, me interpeló, claramente me interpeló, me dejó pensando: ¿de qué me tengo que hacer cargo yo? Si no soy violento, más o menos soy una buena persona, no le pego a las mujeres.
Los varones, primeramente, nos tenemos que hacer cargo de que todos los días, hace un montón de tiempo, un varón heterosexual mata a una mujer, sea mayor, sea menor. Generalmente, es su pareja o su expareja.
Primeramente, visibilizar eso: vivimos en una sociedad en la que son los varones heterosexuales los que matan todos los días a mujeres. No sucede qué mujeres de 30, 40, 60, 70 años secuestren, asesinen, descuarticen a chiquitos de 10, 15, 20 años. No existe. El problema es otro y se llama femicidio. Pero las violencias son muchas otras y muchas veces son micro violencias.
Entonces, lo primero que a mí me sale decirnos a los varones es: bajemos la guardia. Bajá la guardia, no es contra vos, no es personal. Ya sé que sos buen tipo, que probablemente hacés lo mejor que podés. Entonces, bajá la guardia.

Y bajar la guardia cuesta un montón porque es volverse vulnerable. Cuando uno baja la guardia pueden entrar las piñas, y de eso se trata: de revisar nuestra crianza, de revisar de dónde venimos, de qué te entran las piñas, y que te genere inseguridad, te genere angustia.
Revisar de dónde venimos tiene que ver con revisar esto de que “los nenes no lloran”, por ejemplo. Nosotros venimos de ser bien aprendidos en esta cuestión de que los nenes no lloran, que llorar es de maricón, y ser maricón, obviamente, está mal. Revisa eso. Los nenes sí lloran, los nenes pueden ser vulnerables, los nenes pueden y tienen que mostrar sentimientos. Los varones pueden ser sensibles. No debés reafirmar tu virilidad cagándote trompadas.

De eso venimos nosotros, de ahí venimos nosotros.
¿No te hace ruido que el femicida siempre sea un tipo?
¿No te hace ruido que las víctimas siempre sean mujeres?
¿No te hace ruido, por ejemplo, que los fiscales que dejan libre a un asesino o a un potencial asesino, a un violento, como Claudio Barrelier, sean siempre varones; que los jueces que juzgan o dejan de jugar sean siempre varones; que las víctimas, en este caso, una nena de 14 años, probablemente violada, descuartizada y tirada en un baldío, sean mujeres?
No es contra vos.
Bajar la guardia. Lo primero es bajar la guardia, bancársela, de verdad, es bajar la guardia y mostrarse vulnerable.
