Instagram Facebook YouTube

POESÍA

INTERLUDIO

El juego con lenguaje es un recurso que usa Victoria Giambroni Dalcol para mostrar su poesía, nuevamente en colaboración con La Mala. Mariú Trillo acompaña las letras con su ilustración, siempre haciendo una sinergia incalculable.

Edición 108 - 15 de noviembre de 2025
Publicidad
15 de noviembre de 2025 Reloj 2' de lectura

Hoy quiero escribir un poema triste.

Estoy al borde.

No del poema que no viene.

El poema está al borde del lenguaje.


Quizás diría: acá sigue habiendo sol

pero nadie sabe disfrutarlo

porque no estás.

No lo escribo.


Yo estoy al borde de mí.


Hay una tolerancia cruel en el duelo.

Asumir que ya no deseo

el lugar que se me niega

y sin embargo anhelar

la plenitud del deseo.


En cambio, digo:

En el ocaso de las cosas

mi último acto de amor será

convertirme en alguien que nunca

hubieras podido amar.

SI LLEGASTE HASTA ACÁ, NUESTRO CONTENIDO ES ÚTIL PARA VOS

SUSCRIBITE con aportes mensuales

DONÁ con aportes únicos

En esta edición también podés leer

MEJOR NO HABLAR DE CIERTAS COSAS

¿CUÁNTA SANGRE HAY EN TU PLAGUICIDA?

“Sprint” es el nombre de un estudio hecho en Argentina y en diez países más, que buscaba evaluar los impactos de los plaguicidas sobre el ambiente y la salud humana, pero cuyos resultados no se dieron a conocer. Claudio De Franchesco es uno de los voluntarios del proyecto e investigador del Conicet. “Que un proyecto de esta calidad se suspenda y se impida a los investigadores publicar o siquiera analizar los datos es algo que no debería ocurrir en un país que valora la ciencia”, apuntó.

TRABAJAR PARA PAGAR

ENDEUDADOS

El nivel de endeudamiento de las familias argentinas es enorme. Un estudio sostiene que el 84% de los entrerrianos toma deuda para sobrevivir. Las financieras empiezan a aparecen en los expedientes de Defensa del Consumidor de modo creciente. El correlato de la deuda nacional con la doméstica y la asfixiante y silenciosa realidad que padecen las mayorías.

ADIÓS PAPÁ

ENTRE LA PLAYA Y EL CIELO

Desde la lejanía del Mar Mediterráneo, el acento entrerriano de Mariano Olivera pega en las orillas del Atlántico, como las olas contra las rocas, para compartir el adiós que, en 2018, dedicó a Rogelio, su papá.