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FÚTBOL FEMENINO

CAMPEONAS: ENTRE EL ÉXITO DEPORTIVO Y LA FALTA DE APOYO

Independiente se impuso 5 a 2 en la final de la Copa Gualeguaychú femenina y se anotó un galardón más. El relato de tres de sus referentes transita entre la alegría de coronar el esfuerzo diario con una copa y el reclamo de mayor respaldo a una disciplina que hace apenas ocho años es parte del torneo oficial.

Texto y fotografía: Luciano Peralta
Edición 128 - 4 de abril de 2026
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4 de abril de 2026 Reloj 6' de lectura

La mañana del viernes, un par de días después de coronarse campeonas de la Copa Gualeguaychú en el Estadio Municipal, parte del plantel dialogó con La Mala

Analía “la Negra” Martínez, Agustina Faraci y Rocío Campoamor le pusieron palabra al sentir del rojo, equipo que viene marcando un camino, junto a Unión del Suburbio, en el lento pero sostenido crecimiento del fútbol femenino de Gualeguaychú.


– ¿Qué balance hacen del campeonato?

Analía Martínez: Habiendo ganado la Copa Gualeguaychú y el torneo, coronamos un año hermoso. Siempre las finales con Unión son muy reñidas, pero este año nosotras llegamos con un plantel un poco más conformado, con más partidos juntas, muchos entrenamientos. Y eso hizo que quede bien plasmado lo que se trabaja acá, en Independiente. Fue una final muy merecida. Además, en lo personal fue una noche muy especial, porque fue mi despedida y una hermosa manera de coronar 13 años como jugadora. Fue espectacular, muchas emociones. Creo que no lo hubiera imaginado nunca cerrar esta etapa así, así que te puedo decir que fui muy feliz.

Agustina Faraci: La final es como la frutillita de todo lo que se ha trabajado. Me quedo con eso, con el disfrute, con el equipo, con el esfuerzo que se hace día a día y no se ve. Por lo general, estamos entrenando tres o cuatro veces a la semana, depende de las planificaciones de las profes, y dejamos muchas cosas de lado, actividades extras, estudio, trabajo, responsabilidades que cada tiene, para poder comprometernos al cien por ciento. Y todo eso también se ve reflejado, más allá del resultado, en la cancha.

“La final es como la frutillita de todo lo que se ha trabajado. Me quedo con eso, con el disfrute, con el equipo, con el esfuerzo que se hace día a día y no se ve”

Rocío Campoamor: Fueron años de trabajar, de nunca bajar los brazos. Ahora se dieron resultados, pero veníamos de años de pelearla y que no se den. El equipo nunca aflojó, eso para mí es lo más importante. Me tocó ver la final desde afuera por una lesión, había que bancar el equipo porque el equipo siempre banca. Fue una noche muy especial, se despedía la Negra, la Rusa también. Fue una noche con muchas emociones, más allá de la final, que la queríamos ganar, obviamente. De hecho, creo que la final en sí pasó un segundo plano en un momento.


– ¿Cómo ven la actualidad del fútbol femenino de Gualeguaychú?

Analía Martínez: El fútbol femenino creció mucho. Veníamos compitiendo de forma mucho más amateur y ahora lo hacemos oficialmente, eso ya es un paso enorme. La competencia está creciendo también, el tema de que cada club tenga sus escuelitas, sus divisiones inferiores, hace que cuando las chicas llegan a Sub 17 o a la Primera se pueda notar el trabajo hecho. Pero también siento que falta mucho, falta mucho apoyo, es muy difícil llevar adelante un equipo de fútbol femenino, las chicas tienen que bancarse literalmente el 100% de las cosas: somos las que brindamos el espectáculo, pero estamos pagando la entrada, pagamos los árbitros, pagamos la cancha, los seguros. Todo lo que se requiera para ser parte de un equipo sale del bolsillo de cada una de nosotras.

“Es muy difícil llevar adelante un equipo de fútbol femenino, las chicas tienen que bancarse literalmente el 100% de las cosas”

Agustina Faraci: Es súper importante que ahora las más pequeñas tengan más oportunidades, el año anterior se oficializó el torneo de liga para las categorías Sub 14 y Sub17. Que puedan vivir la competencia de otra forma, con las herramientas necesarias, es necesario para que las camadas más jóvenes tengan otra forma de desarrollarse. Después, es como dice la Negra, no puede ser que seamos las jugadoras las que tengamos que bancar todo siempre y no podamos dedicarnos de lleno a lo que es el fútbol.


Rocío Campoamor: Una no tuvo escuelita, entonces está bueno ver a las chiquitas hoy, porque la realidad es que hay cosas que si las aprendés de chica se hace mucho más fácil. Y lo del apoyo es así, se tiene que priorizar más a las jugadoras, se las tiene que cuidar más, son cosas en las que todavía falta. Ojalá que lo deportivo, que viene en crecimiento, sea acompañado por todo lo otro.

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