Mientras el mundial de fútbol se desarrolla y el pase Adorni-Santilli ocupa las planas principales de los medios de comunicación, cientos de familias pierden el trabajo y el sistema tecnológico, energético y productivo argentino se estropea gravemente.
¿Cuánto más de ajuste y reestructuración queda por delante? ¿Qué nos quedará?
SEMANA DE DESPIDOS MASIVOS
Imposible cubrir pormenorizadamente cada uno de los conflictos laborales que atraviesa el país a lo largo y ancho de su extensión. Conflictos que no tienen en primer plano la discusión salarial, sino, nada más y nada menos, que el mantenimiento de los puestos de trabajo.
Entre los más delicados de estos conflictos, no sólo por el desastre social que implica el despido de 350 personas sino por lo sensible del sector para los intereses energéticos y soberanos argentinos, está el de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA).
Impersonalmente, a través del sistema de Gestión Documental Electrónica (GDE), 350 laburantes recibieron las notificaciones del vencimiento de sus contratos, sin garantías de continuidad laboral a partir del 1° de julio. Se trata de profesionales, investigadores, técnicos y personal especializado que sostienen áreas críticas del desarrollo nuclear argentino.
Mientras las autoridades de la CNEA se niegan a la recibir a los delegados para conformar un espacio de diálogo y negociación, se abre el interrogante de quién custodia la continuidad y el monitoreo nuclear argentino.
La Comisión Nacional de Energía Atómica fue creada en 1950 durante la presidencia de Juan Domingo Perón y fue pionera en América Latina. Ahora bien, la CNEA no sólo se vincula a la generación de energía nuclear, sino que es el organismo que promueve la investigación aplicada a la medicina, el tratamiento de minerales y combustible nuclear, y el desarrollo tecnológico.
“La precariedad de la situación nuclear argentina se sostiene sólo por el compromiso de sus trabajadores maltratados y, ahora, despedidos”
Entre los muchos logros científicos, y a pesar de que la gestión de Javier Milei recortó en un 58% su presupuesto, la CNEA trabaja en proyectos importantísimos. Entre ellos está el desarrollo del reactor multipropósito RA-10 (que tiene aplicaciones en el ámbito de la salud, la industria, la ciencia y la tecnología) y las investigaciones relacionadas con la protonanoterapia, una modalidad avanzada de radioterapia para el tratamiento contra algunos tipos de cáncer.
La precariedad de la situación nuclear argentina se sostiene sólo por el compromiso de sus trabajadores maltratados y, ahora, despedidos.

En simultáneo a los despidos, se conoció un dato no menor: la renuncia de Manuel Adorni al directorio de YPF como parte de su renuncia al cargo de Jefe de Gabinete. La salida del ahora ex funcionario expuso que su predecesor, Guillermo Francos, nunca lo hizo por lo que siguió cobrando todos estos meses un sueldo que roza los 95 millones de pesos por mes, el mismo monto que constituyen 50 salarios de la CNEA. Esa es la Argentina en la que vivimos.
LO QUE QUEDA DEL CONICET
En el mes de julio, 379 becarios posdoctorales del Conicet de todo el país podrían quedar sin trabajo mientras esperan la resolución de sus postulaciones para ingresar a la Carrera del Investigador Científico (CIC), lo que inició un plan de lucha en diversas sedes del organismo en todo el país. Los investigadores no pudieron presentarse a tiempo a la convocatoria de continuidad debido a que el propio Directorio del Conicet postergó los plazos, por lo que exigen una prórroga de las becas hasta que se publiquen los resultados, previstos recién para agosto de 2027.
“En la era Milei la Argentina ha perdido unos 3.000 investigadores”
Los desmanejos de las autoridades del Conicet evidencian no una negligencia sino una deliberada estrategia de vaciamiento. Más temprano que tarde, los trabajadores y trabajadoras terminan siendo desafectados/as o deciden irse ante la necesidad de buscar salarios que le permitan vivir.
En la era Milei la Argentina ha perdido unos 3.000 investigadores.
ALGUNOS NÚMEROS DE ENTRE RÍOS
Entre Ríos ha perdido 9 mil empleos formales durante el gobierno provincial de Rogelio Frigerio, aliado indiscutido de La Libertad Avanza (LLA). Para que se entienda la dimensión de lo ocurrido: es la misma cantidad de habitantes que tienen ciudades como Larroque, en el departamento Gualeguaychú. A este dato lo acompañan otros, contundentes, que ha facilitado el Centro de Economía Política Argentina (CEPA).
Datos a abril de 2026:
– La provincia dejó de facturar $75.754 millones (a precios constantes de abril de 2026) en comparación con el mismo período de 2023.
– Desde noviembre de 2023 hasta marzo de 2026, las ventas en supermercados acumulan una pérdida de $308.624 millones, reflejando la persistencia de la caída del consumo.
– Si se utiliza una medición de inflación actualizada con la canasta ENGHo 2017-2018, la pérdida real del poder adquisitivo asciende al 10,1%, una cifra que explica mejor el fuerte retroceso del consumo.
– Cada trabajador registrado del sector privado perdió, en términos acumulados: $1.446.660, utilizando el IPC vigente del Indec y $4.681.595, utilizando el IPC basado en la ENGHo 2017-2018.
– Para el conjunto de los trabajadores registrados de Entre Ríos esto representa una pérdida de ingresos de: $196.119 millones, con el IPC vigente y $664.669 millones, con la medición actualizada por ENGHo.



