El consumo problemático (de sustancias y de cualquier cosa) es un drama que difícilmente logremos dimensionar si no estamos en contacto con casos puntuales o con comunidades que traten la problemática.
En La Mala venimos abordando largamente y a través de muchos artículos las diferentes aristas de la Salud Mental, entre las cuales las Adicciones se imponen como uno de los grandes problemas de la sociedad actual.
En este marco, y ante la oportunidad de volver a poner en agenda el tema ante el posible cierre del Hogar de Cristo Gualeguaychú, por el recorte de fondos por parte de la Sedronar, ofrecemos un mapa (parcial y en permanente construcción) de las diferentes instituciones u organizaciones, públicas, privadas o comunitarias, que, de alguna u otra manera, abordan el consumo problemático.
¿A DÓNDE RECURRIR?
En el marco del Festival “Guale Consciente”, que este domingo llegará a su cierre en Pueblo General Belgrano, se realizó la “Guía de recursos locales para la orientación y atención de personas en situación de consumo problemático de sustancias”. A partir de la pregunta “¿a quién recurrís cuando necesitás orientación o acompañamiento?”, de forma colectiva se redactó y se imprimió esta herramienta en forma de tríptico, que sirvió de material de difusión, en el marco de diversas actividades promovidas por el Espacio Cultural Asociativo (ECA) de Gualeguaychú.
Esta guía ofrece los siguientes recursos:
- Hospital Centenario: Pasteur 50. Tel: (03446) 42-8034. Guardia interdisciplinaria de Salud Mental las 24 horas. Turnos WatsApp: (3446) 241112.
- Dispositivo “La Esquina» (Sedronar – Municipio de Gualeguaychú): Alem 161 WhatsApp: (3446) 568389. Primera escucha sin turno previo Orientación familiar y talleres.
- Centros de Atención Primaria de la Salud (Consultar en la Secretaría de Desarrollo Humano Municipalidad): Luis N. Palma 691. Tel: (3446) 494214.
- Centro de Acceso a La Justicia: Juan B. Justo 525. Tel: (3446) 630508. Línea 137 Atención las 24 horas.
- Proyecto Unir: Centro terapéutico especializado en adicciones. J. J. Urquiza 435. Tel: (3446) 517076.
- Ministerio Público de Defensa: Bolívar 591. Tel: (3446) 426048.
- Hogar de Cristo: «Asunción de María» en Gervasio Méndez 2470; “Centro Barrial Nazareth” en Juan B. Justo 525; “Corazón de María” en Juan B. Justo 525.
- Fundación Crescer: Tel: 3446 64-9115.
- Narcóticos Anónimos: 0800-333-4720 (24 horas)
- Nar-Anon: Pueblo Belgrano: Av. Fiorotto y Ntra. Sra. de la Mercedes: Gualeguaychú: Belgrano 123.
- Grupo Jonas: Sargento Cabral 102, Barrio Yapeyú. Tel: (3446) 350730; Facebook: Comunidad Jonás.
“ES FUNDAMENTAL NO MIRAR PARA OTRO LADO”
En el Hogar de Cristo se acompaña a 300 personas adultas y a 100 niños y niñas aproximadamente. Es decir: a los diferentes dispositivos que tiene el hogar concurren en promedio unas 100 personas cada día.
“En el Hogar se hace un trabajo de acompañamiento integral a las personas que llegan buscando iniciar un proceso de recuperación por consumo problemático, aunque también acompañamos personas que tienen otro tipo de problemáticas. Quienes asisten al hogar reciben desde lo más básico, como un plato de comida, una ducha caliente, posibilidad de lavar su ropa para quienes están en situación de calle, hasta acompañamientos más complejos”, contó Noelia Peruzzo, quien es parte de la institución hace casi una década.
El Hogar conforma una red con otras instituciones locales y ayuda a recomponer lazos sociales. “Tratamos de devolverle a quienes llegan su dignidad de personas, porque cuando quedas al margen del margen de la sociedad sucede que te volvés invisible o te ponen un rotulo (el fisura, el falopero, entre otros) y que alguien te mire a los ojos, te llame por tu nombre, te dé un abrazo sin importar si estas todo sucio, eso marca una diferencia”, contó Peruzzo.
Las actividades llevadas a cabo en los diferentes dispositivos del hogar de Cristo son muchas e incluyen: espacios de escucha grupal e individual, talleres de teatro, lectoescritura, arteterapia, actividad física, espiritualidad. Además, la cooperativa de trabajo “Brota” brinda servicios de parquizacion, allí trabajan quienes llevan cierto tiempo realizando su proceso de recuperación.
“Que alguien te mire a los ojos, te llame por tu nombre, te dé un abrazo sin importar si estas todo sucio, eso marca una diferencia”
Sobre las posibles alternativas a esta compleja situación, Peruzzo expresó: “Creo que al ser una problemática tan compleja la respuesta también debe ser pensada desde muchas aristas: desde el Estado, fortaleciendo políticas de prevención, desde las instituciones y organizaciones territoriales fortaleciendo los lazos y la comunicación, y también desde el compromiso de toda la comunidad, porque el consumo problemático no distingue clases sociales. Es fundamental no mirar para otro lado, estamos en una época donde el individualismo prima por sobre los lazos sociales, entonces no nos hacemos cargo como sociedad de que ésta es una problemática que nos atañe a todos”.
EL ROL DEL ESTADO
Sin distinción de colores políticos, el rol del Estado es crucial (y siempre insuficiente) en este problema. En la actualidad, la Municipalidad sostiene once espacios de escucha y contención, que mayormente funcionan en los Centros de Atención Primaria de la Salud (CAPS).
Uno de los dispositivos más importantes y dotado con más recursos es el dispositivo “La Esquina”, dependiente de la Sedronar conjuntamente con el gobierno local. Ezequiel Aguilar es docente y operador psicosocial, y actualmente es el responsable del lugar. En diálogo con La Mala, contó que concurren entre 50 y 70 usuarios mensualmente, quienes sostienen un tratamiento ambulatorio. En tanto, el rango etario va desde los 25 a los 50 años, y el 90 % son hombres.
“Tenemos entre 20 y 25 nuevas consultas mensuales, entre presenciales y telefónicas, las cuales en su mayoría son realizadas por mujeres que consultan por alguien más (parejas, madres, hermanas)”, contó Aguilar.
“Brindamos un espacio de escucha individual con un abordaje y mirada interdisciplinaria, (profesionales en Psicología, Terapista Ocupacional, Acompañante Terapéutico, Operador Psicosocial, Nutrición, entre otros). En algunos casos también se evalúa y gestionan becas para internaciones en comunidades terapéuticas. Desde lo grupal, contamos con un taller de huerta; un espacio semanal para familias y referentes afectivos y un espacio para adolescentes”, enumeró el responsable de la institución. Al tiempo que adelantó que se sumarán nuevos talleres.
“Tenemos entre 20 y 25 nuevas consultas mensuales, entre presenciales y telefónicas, las cuales en su mayoría son realizadas por mujeres que consultan por alguien más (parejas, madres, hermanas)”
“Recibimos derivaciones de casi todas las instituciones de la ciudad y trabajamos articuladamente con Salud, Justicia y Educación”, remarcó. Al tiempo que aclaró que, si bien es una institución de la Sedronar, el Municipio suministra parte del equipo humano, insumos y mercadería para poder brindar desayuno y merienda a quienes asisten.
EL VALOR DE LA FE
La Comunidad Jonás funciona en la Capilla San Cayetano, ubicada en el barrio Yapeyú, en el sur de la ciudad de Gualeguaychú, y tiene como misión acompañar a jóvenes y sus familias, brindando espacios de escucha, de oración y de esperanza. En la actualidad se acompañan entre cincuenta y sesenta personas.
Esta comunidad nació a partir de la necesidad de un grupo de jóvenes que, tras realizar un proceso de recuperación para superar situaciones de consumo, sintieron la necesidad de aferrarse a la fe y, al regresar a la ciudad, buscaron un salón espiritual que los ayudara a mantenerse firmes en este camino.
Así llegaron a la Capilla de San Cayetano, donde funciona el espacio. La misma pertenece a la parroquia Cristo Rey.
Allí, en esta comunidad, como en tantas otras comunidades (religiosas o no) que funcionan en la ciudad, se promueven grupos de ayuda, escucha y acompañamiento espiritual, entre otras herramientas.
El Hogar de Cristo, La Esquina y la Comunidad Jonás son solo algunos de los dispositivos que funcionan en la ciudad para abordar el consumo problemático. Una mirada amplia y sistémica de este problema se impone como ineludible si el objetivo es llegar a soluciones concretas y tangibles. En este sentido, el Mapa del Consumo Problemático se ofrece como una herramienta (siempre en construcción) para construir respuestas comunitarias. De otra manera es imposible.
