LA PATAGONIA, EN LLAMAS; MILEI, EN NARNIA

ENTRE EL ROCK DEL FUEGO Y EL CANTO DEL CHUCAO

En los últimos días un nuevo contraste ha golpeado el pecho de muchas personas: de un lado, la imagen del fuego que reduce a cenizas bosques centenarios, hogares, animales y las esperanzas de los brigadistas exhaustos; del otro, el presidente Javier Milei jugando a ser rockstar en Córdoba. Otra vez, la escisión entre la tristeza de pueblos golpeados y una dirigencia obtusa.

Texto: Agustina Díaz | Ilustración: Diego Abu Arab
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UNA PATRIA LLAMADA ARGENTINA

La Patria es un dolor que aún no sabe su nombre, escribió Leopoldo Marechal. El verso es cierto. Hay formas en las que la patria duele que aún no conocemos y, ahora, le hemos encontrado un nuevo rostro a ese dolor: el del fuego que no tiene piedad al arrasar con todo.

Unas 45.000 mil hectáreas de la Patagonia se han reducido a nada. El Parque Nacional Los Alerces ha perdido 20 mil y con esas hectáreas hemos sepultado árboles centenarios que tardarán siglos en recomponerse. Las nubes oscuras de polvo que se divisan en kilómetros son las cenizas de lo que fueron sus aves, pumas, ciervos, huillines, monitos del monte y liebres.

En el año 2017 el Parque Nacional Los Alerces fue inscrito por la Unesco como Patrimonio Mundial de la Humanidad, con la finalidad de que el Estado argentino eleve los estándares de protección hacia los bosques milenarios, lagos, hielos y nieves eternas y especies en peligro de extinción que allí habitan. Pero el camino ha sido el inverso.

La tragedia es incalculable en términos ambientales y, también, en términos sociales. Los pobladores rurales de la zona han tenido que trasladarse, algunos han perdido sus casas y animales. Regresan cuando las llamas se lo permiten a buscar si algo queda de los que fue su hogar. Se encuentran con la tierra arrasada y la impotencia apretada entre los puños de las manos.

Los brigadistas y bomberos están exhaustos, y, aun así, arriesgan la vida para salvar algo de todo ese mundo que se derrumba frente a sus ojos. Saben que poco pueden hacer y que los esfuerzos probablemente sean vanos, pero siguen allí para enseñarnos que no todo es egoísmo, maldad e interés.

“Mientras que las imágenes del sur nos muestran un territorio arrasado, brigadistas extenuados, animales calcinados y familias llorando, la dirigencia política nacional continúa con una agenda farandulera y bizarra”

UN PAÍS LLAMADO NARNIA

Las Crónicas de Narnia es una saga de libros juveniles escrita por Clive Staples Lewis en la década de 1950. Narnia es un país de fantasía y magia, poblado por animales que hablan y criaturas que luchan entre el bien y el mal. Narnia no existe en la realidad y en el lenguaje popular es una expresión que se utiliza para señalar que alguien “no tiene los pies en la tierra”, “está en cualquiera” o “tiene la cabeza en otro lado”.

En los últimos días, el contraste entre la Patagonia y Narnia ha cobrado un lugar central en la opinión pública y las redes sociales, incluso en los perfiles de aquellas personas no altamente politizadas. Es que mientras que las imágenes del sur nos muestran un territorio arrasado, brigadistas extenuados, animales calcinados y familias llorando, la dirigencia política nacional continúa con una agenda farandulera y bizarra.

En la semana más trágica del desastre ígneo, el presidente Javier Milei viajó a la ciudad de Mar del Plata para presenciar la obra de comedia de su expareja Fátima Florez y subirse al escenario para cantar «El rock del gato» de Los Ratones Paranoicos. Al salir de allí asistió a la “Derecha Fest”, encuentro liberal-conservador que tiene la pretensión de mantener activa la agenda de la derecha; allí Milei se despachó contra el Estado, contra el progresismo y tiró indirectas hacia el grupo Techint, con quien viene manteniendo una discusión por la apertura indiscriminada de las importaciones y la desprotección a la industria nacional.

Cuando quiso mostrarse empático con la situación que atraviesan las provincias patagónicas prefirió postear a sus redes una imagen realizada con Inteligencia Artificial saludando a un brigadista. La imagen (trucha) contrastó de lleno con la situación límite que atraviesan quienes están trabajando en las zonas afectadas.

Ante el malestar generalizado y tras consumarse una reunión con los gobernadores de La Pampa, Santa Cruz, Chubut, Neuquén y Río Negro, para exigir al gobierno nacional una Ley de Emergencia Ígnea, el Ejecutivo reunió a su Gabinete y entre gallos y media noche publicó en el Boletín Oficial una resolución del Ministerio de Seguridad donde anuncian que se enviará a las Asociaciones de Bomberos Voluntarios unos 100.000 millones de pesos. Según el texto, ese monto total se distribuirá entre 1.062 asociaciones de bomberos, con una asignación de 94.924.971,75 pesos para cada una de ellas. Además, las entidades que agrupan a las federaciones provinciales percibirán $7.754.639.995,93.

Sin embargo, para 2026 el presupuesto prevé una caída real del Servicio Nacional de Manejo del Fuego (SNMF) del 71,6% en comparación con el año pasado. La participación del SNMF en el presupuesto total se reduce del 0,032% en 2023 al 0,014 en 2026, es decir, una reducción del 57% en términos relativos.

“Para 2026 el presupuesto prevé una caída real del Servicio Nacional de Manejo del Fuego (SNMF) del 71,6% en comparación con el año pasado”

SI LOS QUE GOBIERNAN ESTÁN EN NARNIA ¿QUIÉNES NOS GOBIERNAN?

La profunda y progresiva ruptura del electorado con la dirigencia política argentina llevó en pocos años al empoderamiento de un líder extremista en sus ideas y aún más en sus políticas. Las discusiones necesarias acerca de la asignación de recursos públicos, el desarrollo de programas sociales, el control de la inflación y la modernización de la estructura económica argentina se postergaron por décadas hasta entregárselas en bandeja a La Libertad Avanza (LLA), que está haciendo y deshaciendo a piacere.

Lejos de encontrar soluciones frente a la ineficacia e insensibilidad de las políticas públicas, frente a la opacidad en el manejo de los fondos estatales y la caída en la calidad de los servicios que deben garantizar los Estados, el anarcoliberalismo lo ha empeorado todo para hacernos recordar que, efectivamente, el Estado es irremplazable en algunos aspectos neurálgicos que garantizan la supervivencia de los pueblos.

Poco a poco, la política libertaria deja de ser una incógnita novedosa para convertirse en una realidad perturbadora y dolorosa. Quienes sintieron que era un aire fresco para que representen los enojos, hoy coleccionan una nueva desilusión. Solo pareciera alimentar la adhesión oficialista el odio hacia los gobiernos más recientes que declamaron aquello que no pudieron cumplir.

Milei sigue con sus sueños de convertirse en la estrella mundial de la derecha retrógrada y avasalladora, alineado sin reservas con USA e Israel, más allá de cualquier interés nacional.

“Quienes sintieron que era un aire fresco para que representen los enojos, hoy coleccionan una nueva desilusión”

LA PATRIA ES UN DOLOR SIN NOMBRE CON CANTO DE CHUCAO

En medio del bosque arrasado, el paisaje gris y espeso es atravesado por un canto vivo… es el sonido del chucao. Un pajarito de unos 15 centímetros cuyo canto, dicen, representa suerte y buenos augurios.

El nido que guardaba los huevos del chucao y de tantas otras aves que surcan los cielos azules patagónicos fue chamuscado por las implacables llamas. Cuando pronto, un día de estos, por fin Dios decida darnos la bendición de la lluvia abundante, cada muerte tendrá que ser abono fértil para la esperanza.

El chucao canta al brigadista estremecido para contarle que, al menos, ambos están vivos.

Escribió Leopoldo Marechal:

“La Patria no ha de ser para nosotros

nada más que una hija y un miedo inevitable,

y un dolor que se lleva en el costado

sin palabra ni grito.

Por eso, nunca más hablaré de la Patria”.

¿Acaso el canto de un ave sea lo único que pueda darnos esperanzas? Quizás su canto sean las palabras que la impotencia no nos deja pronunciar.