EL VIDEO QUE ROMPIÓ EL SILENCIO

DENUNCIAS, RESCATES Y UNA COMUNIDAD MOVILIZADA POR MALTRATO ANIMAL

Las imágenes que circularon en redes encendieron una reacción inmediata en la ciudad y llevaron a la acción de la justicia en pocos días. Entre testimonios vecinales, intervenciones oficiales y el trabajo sostenido de activistas, el caso puso en primer plano la fragilidad del marco legal vigente y la urgencia de discutir sanciones acordes a la gravedad de estos hechos.

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Un video de pocos segundos fue suficiente para que una situación que, según vecinos, llevaba años ocurriendo en silencio, estallara públicamente en nuestra ciudad.

En las imágenes, que comenzaron a circular en redes sociales y fueron difundidas por la organización Patrulla Felina, se observa a un hombre golpeando reiteradamente a un perro con un objeto contundente. Según la fuente, cuando vecinos intentaron intervenir, la respuesta fue tan brutal como la escena: “En mi casa mando yo”.

Detrás del video hay un nombre (J.T.) y una dirección (en el barrio Toto Irigoyen) que hoy están en el centro de la denuncia pública, pero lo que se investiga no sería un hecho aislado. Vecinos aseguran que desde hace tiempo observaban situaciones de maltrato: animales atados, sin agua ni comida, perros golpeados, y también caballos, chanchos y ovejas en condiciones que describen como alarmantes.

La primera denuncia formal fue radicada en la Policía de la Provincia de Entre Ríos el 23 de febrero de 2026. A partir de allí comenzaron las actuaciones. En un primer operativo se retiraron tres perros del domicilio. Luego, con nuevas pruebas aportadas por activistas, la intervención avanzó: la policía, acompañada por un veterinario municipal, se dirigió nuevamente al lugar para constatar el estado del resto de los animales y proceder a su traslado.

Mientras tanto, los perros rescatados fueron derivados a hogares de tránsito. Están siendo evaluados, deberán ser castrados y recibir atención veterinaria urgente: según quienes los asistieron, presentan signos evidentes de golpes. Se abrió además una colecta solidaria para cubrir alimentos y gastos médicos.

Pero el caso tiene una arista aún más grave. Meses atrás, un cuarto perro habría sido degollado por el propio dueño frente a niñeces del barrio. La denuncia fue radicada en la comisaría 8. Hoy, mientras la causa continúa, el denunciado permanece en libertad.

Maltratadores y el sistema penal.

Lo que comenzó como un video viral se transformó en una causa judicial, en un reclamo colectivo y en una discusión que vuelve a instalar una pregunta incómoda: ¿qué sanción debería tener el maltrato hacia los animales? ¿Qué sucede en el mundo y en el país al respecto?

Para conocer más detalles del marco normativo vigente, consultamos a Matías Farías, abogado penalista de la ciudad quien nos explicó: “la cuestión del maltrato animal y qué hacer con él es un tema que se está discutiendo a nivel mundial. Fueron los países de Europa los pioneros en la reflexión filosófica y del derecho acerca de qué es un animal, si es una cosa, si siente, si piensa, si tiene inteligencia”.

“A partir de los años 2000 hay países que ya legislaron que los animales son seres sintientes y empezaron a regular ciertas actitudes consideradas sancionables respecto al trato de los seres humanos hacia ellos como el maltrato, el sufrimiento, la explotación y los abusos sexuales. Alemania fue pionera, Austria, Suiza y más recientemente España, por ejemplo, en 2021. En Argentina, según el Código Civil vigente es una cosa y por eso desde hace tiempo está la discusión nacional sobre la necesidad de que exista una “ley de seres sintientes” que le cambiaría el estatus a lo que es un animal.”

Por lo tanto, tal como explica el Dr. Farías, tenemos que ser conscientes que al día de hoy la ley y las autoridades sólo cuentan con un marco normativo desactualizado que no responde a las concepciones, necesidades y sensibilidades de este tiempo.

““Sin una ley respaldatoria que señale al maltrato animal como un delito cuya comisión tiene consecuencia, estos hechos lamentablemente se seguirán cometiendo”.”

“Los fiscales tienen esta ley desactualizada y lo único que pueden hacer es intervenir y sacar del ámbito donde están a los animales que están siendo objeto del abuso o maltrato, pero no se puede avanzar para que el autor del delito tenga algún tipo de consecuencia mayor a una multa (que suelen ser muy bajas) o a lo sumo algún trabajo comunitario”, continuó el abogado, y añadió: “de allí que, entre otros aspectos, esto es lo que busca cambiar la ley, que estas penas sean mucho más elevadas, inclusive que lleguen hasta los 6 años de prisión en algunos casos porque si son las penas de 3 años máximo es lo que nos limita a que el autor del hecho lo cumpla dentro de la unidad penal. Sin una ley respaldatoria que señale al maltrato animal como un delito cuya comisión tiene consecuencia, estos hechos lamentablemente se seguirán cometiendo”.

Agrupaciones, vecinos y animales a salvo

Florencia Sanchez es activista socio ambiental y estuvo en la mayor parte del proceso. Cuando vio el video, se puso en contacto con otras activistas y se sumó a un grupo de vecinos/as donde se empezó a planificar un accionar coherente con la liberación de los animales y la condena del agresor.

 “La viralización del video fue clave. Siempre lo es, mete presión, aúna voluntades, impacta en la sensibilidad social y, por ende, activa la colaboración comunitaria”, explicó la joven de 29 años y agregó que “las vecinas, ya hartas de soportar esta situación, alzaron la voz aun sabiendo que eso las exponía. Nos acercamos al barrio y hablamos con ellas, motivándolas y asistiéndoles para que realicen las denuncias correspondientes en la comisaría (y así fue)”.

El rol de las agrupaciones fue, una vez más, clave: “por la intervención activa, la cooperación entre las voluntades incluso de distintos sectores el activismo (incluyendo autoconvocadas/os). Desde la comunicación con fiscalía, abogados, espacios de protección, hasta poner el cuerpo para ir a sacar fotos, constatar el accionar policial, y la presencia con las vecinas, llevando calma y colaboración. También estamos haciendo una colecta recaudando fondos para abordar los estados de salud de los animales, y se coordinó el recibimiento de los animales de granja en chacras donde van a poder estar a salvo”, aseguró Florencia.

En cuanto al vínculo con las autoridades, la activista declaró que fue bueno, con excepciones: “La colaboración fue total, desde fiscalía hasta la policía, exceptuando al veterinario policial que era clave para avanzar en la liberación de los animales y decidió frenarlo, haciendo un análisis de los animales totalmente desprovisto de contexto”.

“Claramente, estaba a la luz y en evidencia, que J.T. (el agresor) no posee los recursos para el cuidado de los animales, ni la salud mental como para tenerlos en su posesión. Escuchamos de las vecinas cuánto los golpea, todo lo que les hace, lo poco que los alimenta y cuida. Y no sólo eso: lo escuchan a diario gritar que los viola. Tenía una perra, que fue la que degolló, que le decía «mimosa», y a la que le tocaba sus partes íntimas. No son sólo rumores, está a la vista y él lo declara públicamente”, confesó, indignada Sanchez.

Afortunadamente, el caso avanzó y todos los animales están a salvo. Para colaborar con la recuperación y el cuidado de los animales, se puede aportar al alias los.perrunos.guale (Lucila Zimmermann).