MÁS DE UN SIGLO DE LUCHAS

8M: CONSIGNAS PARA UN PAÍS DIFERENTE

Como todos los años, hoy, 8 de marzo, es momento de reivindicar el rol de las mujeres en la vía pública. En estas líneas, las demandas históricas y las de la coyuntura argentina, atravesada por la crueldad y el retiro del Estado de las políticas de género.

Texto: Isidro Alazard | Fotografía: Luciano Peralta
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Históricamente, el 8M ha sido un día de lucha. Aunque en muchos momentos la verdadera búsqueda de los motivos de la efeméride (en palabras de Agustina Díaz en “Genealogía del 8M en Argentina”, una nota creada para el 8 de marzo del 2023) “quedaba solapada bajo el abrumador mensaje de chocolates y arreglos florales que tapaban las vidrieras de los comercios”, la impronta feminista no claudicó. Me atrevería a decir, todo lo contrario.

Con el correr de los años, la conquista de derechos y la búsqueda de igualdad han tomado más y más potencia. No gracias a las flores. No gracias a los estereotipos de género. No gracias al “¡feliz día de la mujer!”. Sí, en cambio, a fuerza de paros y huelgas, de multitudes marchando en silencio, de combate y de guisos, de banderas con rostros de víctimas de la violencia machista, de rabia e injusticias. De #NiUnaMenos, de pañuelos verdes, de IVE, de ESI, de Micaelas Garcías y Chiaras Pérez.

Un par de párrafos para resumir un movimiento tal no alcanza, pero para aproximarnos y anclar el peso de la historia en un contexto particular, La Mala se contactó con Yanina Waldhorn, quien, entre otras cosas, es docente de la Red Universitaria por el Derecho al Aborto (RUDA), una red de cátedras en universidades públicas que promueve la Educación Sexual Integral (ESI) y el derecho al aborto. Además, en la Ciudad de Buenos Aires, formó (y forma) parte de la Asamblea Antifascista y Antirracista que se empezó a organizar a fines de enero y que tuvo su gran marcha el primero de febrero.

Ni Una Menos: Movilización en Gualeguaychú en 2022


-Yanina, ¿de qué se trata el 8M en clave histórica?

– Es una fecha muy importante en el calendario transfeminista. A fines del siglo XIX, principios del siglo XX, entre 1857 y 1908, obreras textiles empezaron a salir a las calles. Por un lado, contra la explotación esclavista que había en los campos algodoneros.  También, porque las jornadas de trabajo tenían más de 10 horas y, adicionalmente, se reclamaba el aumento de salarios, para cobrar igual que los hombres (una deuda pendiente: hasta el presente seguimos cobrando muchísimo menos por la misma tarea). Se realizan huelgas y movilizaciones, que son duramente reprimidas. El hito más importante fue en 1908, cuando en la fábrica Cotton las obreras decidieron permanecer en su lugar de trabajo hasta que se cumplieran sus reclamos. La patronal las encerró, se incendió la fábrica textil y murieron 140 obreras textiles, de edades entre 14y 43 años.

-¿Cuál fue la respuesta?

-Olas de solidaridad y organización a nivel internacional, que no sólo permitieron que la jornada laboral se redujera, sino también avanzar en lo que después fue el movimiento sufragista con derechos políticos vinculados a la posibilidad de que las mujeres votáramos. En 1910, Clara Zetkin declaró, en la Segunda Internacional Socialista, que el 8 de marzo sea el Día de la Mujer Trabajadora, y en el 75 la Organización de las Naciones Unidas (ONU), sacó lo de “trabajadora” y declaró el Día Internacional de la Mujer. Cada año se sale a las calles por un montón de reivindicaciones, resistencias y luchas, que tienen la continuidad de esas primeras gestas obreras socialistas y anarquistas, pero que también poseen nuevas reivindicaciones o nuevos reclamos que tienen que ver con nuestra actualidad.

-Y actualmente, ¿cómo estamos en Argentina?

-Es una coyuntura especial la que estamos viviendo en Argentina. La convocatoria que se está construyendo en la mayoría de las ciudades del país, y particularmente en la Ciudad de Buenos Aires, tiene características de antifascista, antirracista, antipatriarcal y transfeminista.  En la capital se va a construir una marcha que va a ir desde el Congreso hasta Plaza de Mayo, y será una jornada diversa y disidente. Tendrá que ver con denunciar el desgobierno de Javier Milei, que se alineó con los fundamentalismos y la ultraderecha, y que elige a les trabajadores, a los feminismos, al colectivo LGBTIQ+, como enemigos públicos. Nos unimos contra el fascismo, creemos que nuestras vidas están en riesgo: que los discursos de odio y de violencia institucional desde el Estado se traducen en agresiones directas contra nosotres. Por eso nos convocamos.

“Los discursos de odio y de violencia institucional desde el Estado se traducen en agresiones directas contra nosotres”

UNA A UNA, LAS DENUNCIAS

En la previa a la movilización de este sábado, Waldhorn enumeró las consignas que motorizan este nuevo 8M.

-“Se denuncia el desmantelamiento de las políticas de género y diversidad, que niegan la violencia diaria, histórica, que enfrentamos lesbianas, travestis, personas trans, no binarias y mujeres”.

-“Se alerta sobre las consecuencias de la desarticulación de las políticas de prevención, sanción y erradicación de la violencia por razones de género”.

-“Se denuncia la falta de insumos para acceder de forma universal a la interrupción voluntaria del embarazo (IVE) y a los derechos sexuales y reproductivos. La implementación de la IVE está siendo totalmente selectiva: llevan a la clandestinidad un derecho que teníamos conquistado”.

-“Es un grito a rechazar la intención de eliminar la figura del femicidio, que hoy está como un delito agravante en el Código Penal”.

-“Se exige que se restablezca la ESI, la educación sexual integral con perspectiva de género y laica: hay un borramiento de los materiales, obstáculos para implementarla, amenazas de denunciar adoctrinamiento a las docentes que la llevamos adelante en las aulas”.

-“Hay un reclamo por la reparación histórica para la comunidad travesti y trans, que son sobrevivientes de la represión a manos del Estado, que sufrieron abandono, persecución, violencia, tortura, incluso durante la última dictadura militar hasta estos días”.

El 8M de 2021, Gualeguaychú se movilizó, en el marco de la pandemia por el Covid-19


-“Es un grito de defensa de la ley de identidad de género”.

-“Marchamos por el derecho a una vejez digna, para que las jubiladas se puedan alimentar, comprar medicamentos. Repudiamos su represión cada miércoles en la ciudad de Buenos Aires”.

-“Reclamamos la apertura de la moratoria provisional para trabajadores informales y en tareas de cuidado. Rechazamos el fin de la misma. A partir de este año, el 60% de quienes tienen edad de jubilarse ya no podrán hacerlo y ese 60% somos las mujeres y las disidencias sexuales”.

-“Denunciamos y nos ponemos en pie de lucha por la pérdida de más de 111.000 puestos de trabajo en el último año. Eso también repercute concretamente en el acceso a derechos por parte del pueblo, el desfinanciamiento, el vaciamiento de la salud, la educación. Nos solidarizamos con todos los trabajadores y trabajadoras y los pacientes y las pacientes que sufren esas políticas de ajuste.Por un lado, planteando la defensa de sus puestos de trabajo, pero, sobre todo, por el recorte a políticas públicas básicas necesarias para tener una vida digna”.

-“Nos pronunciamos también en contra del saqueo de nuestros recursos naturales, de la persecución política judicial y policial contra quienes defienden los territorios en comunidades ancestrales en resistencia. Exigimos la libertad de las presas y presos políticos mapuches y el respeto de los derechos a todos los pueblos originarios”.

Este 8M vamos a unir las fuerzas para reclamar que las calles son nuestras. Nos convocamos, esperamos copar el espacio público, esperamos ser marea, ser tsunami. La convocatoria también es contra la crueldad, por nuestros derechos y porque no estamos dispuestas a retroceder ni un paso.