En julio del 2024 publicamos la nota “Acompañando el sueño” , en la que Netoj, o “el negro Jorge”, para los amigos, contó sus días en Misiones y la experiencia de empezar a hacer nido allí, lejos de la Gualeguaychú a donde había llegado a los 9 años, desde su Santa Fe natal.
Pasaron dos años y medio, y mucha agua bajo el puente. Por estos días de enero, el artista urbano estuvo por la ciudad y volvió a conversar con La Mala.

– Contame un poco de tu actualidad. ¿Qué estás haciendo en Misiones? ¿por qué elegiste asentarte allá?
– Hace ya tres años que estoy ahí habitando, en San Vicente, en el centro de la provincia. Pero me muevo bastante también por diferentes lugares, ahora estamos con un amigo que es DJ con un proyecto: presentándonos en bares o en festivales y demás… yo pinto en vivo y él pasa música. Con eso estamos trabajando bastante bien. Y, a su vez, también estoy haciendo mis trabajos, tanto con el Municipio de San Vicente como con particulares. En la actualidad ya llevo pintados 58 murales en la ciudad, algunos fueron declarados de interés provincial y uno fue declarado de interés nacional. Y bueno…elegí Misiones porque la conozco desde el 2009, cuando llegué con la artesanía y los malabares, y siempre quise habitar la provincia. Ahora se dio, porque, también, el arte que estaba queriendo comunicar tenía un poco que ver con en el contexto de los pueblos originarios…eso me atrapó y pude llegar a ciertas comunidades y a sus culturas. Hoy estoy dando talleres en algunas, por ejemplo.

– ¿Cómo salió la posibilidad de este nuevo mural en Gualeguaychú?
– Lo de pintar a Marielle Franco surgió a través de María, María Valenzuela, la mujer que me contrató para hacerlo en una pared que da al exterior de su casa. A ella ya le había pintado un mural hace cinco años atrás. Ahora, si bien ya sabía quién fue Marielle Franco, tuve que investigar, indagar, preguntar un montón de cosas para informarme… y en ese proceso me contaron que la agrupación Micaela García estaba ligada a la agrupación de Marielle Franco, entonces me pareció interesante traer esa lucha a la ciudad. Es lindo poder plasmar un arte que cuente una historia como esa. Además, siempre es lindo volver a Gualeguaychú, a visitar a familia y amigos.

– ¿Qué tiene de especial que sea de Marielle Franco?
– Para mí es una tremenda guerrera. Por en el contexto en el que creció. Creció en una favela y se fue involucrando… tenía mucha coherencia su lucha. Ella fue concejala y entendió que desde la política se toman decisiones muy importantes. Ella supo leer todo eso, ¿me entendés?, para poder generar un cambio…y no fue corrompida en sus ideales, y por eso la mataron. Ella expuso el maltrato policial que hay hacia las personas de las favelas, la violación de los derechos de la mujer y la violación de los derechos de la humanidad. Entonces, para mí pintarla es como sumar mi granito para que no se olvide su lucha.

– ¿Por qué la iniciativa de los tambores?
– Para mí, los tambores significan un montón de sosas, una reverencia, una energía especial. Así que, que hayan estado los tambores con toques afro tiene que ver un poco con esto, con reivindicar la lucha de los negros, ¿no? Y, también, por el ruido que genera en las personas del barrio, que seguramente más de una se interesó por saber de esa mujer ahí pintada… es un modo de concientización y, a su vez, una reverencia a Mariel… La mayoría de los chicos que estaban tocando los tambores también están en sus luchas por la igualdad. Para mí el tambor genera un montón de cosas, energéticamente, espiritualmente y socialmente. El tambor educa. Volver a mi ciudad y poder compartir mi arte, más hablando de una persona que es una referente de la humanidad, me pareció muy interesante. Así que estoy más que agradecido a la ciudad que siempre me recibe tan bien, a la gente, a los amigos, a la familia. Siempre es hermoso volver a Gualeguaychú y poder compartir mi arte.
